30/06/2008

¡Es mentira!


Catalina y Osiris, el ratón roba chupetes

Con sus rulitos colorados al viento, Catalina camina desde hace tiempo. También habla sin parar. Y es dueña de una simpatía sin igual. Poco a poco, casi sin darse cuenta, se abre su propio camino. Toma decisiones. Elige la ropa. También la comida y los utensilios. Pero a la pequeña todavía le resta dar un paso para dejar de ser un bebé y convertirse en una nena.

Más allá de la insistencia de sus papás, Cata no puede despegarse del chupete. Hasta hay ocasiones en que se aparece con dos a la vez... Parece imposible que se olvide de él. Mamá y papá le explican que sólo debe usarlo para dormir, pero ella casi siempre se sale con la suya...

Por eso, le dijeron que en la casa había un ratón que durante el día roba los chupetes. Y que era necesario esconderlo en algún lugar secreto para evitar que se lo llevara. Cata no se cree demasiado la historia. Y pocas veces hace caso a la recomendación...

Un día, mientras dibujaba con unos crayones, Catalina pega un grito.

-¡Mamá! Vení, mamá, vení...
-¿Qué pasa, Catita?
-Dame el tete.
-No, ahora no...
-¡Dame el tete! -insistió la coloradita poniendo cara de puchero.
-¿Para qué lo querés? El tete -le explicó la madre- se usa para dormir. Nada más...
-No quielo yo... Lo quiele el latón.
-¿Cómo? No te entiendo...
-Lo quiele el latón loba tetes.
-¿Y cómo se llama el ratón roba chupetes?
-Osilis.
-¿Osiris?
¿Como el gato del vecino?
-Tí. ¡Dame el tete ya, mamá!

La mamá cede ante la curiosidad y la pequeña sale corriendo hacia su pieza.

-Catalina, ¿dónde está el tete?
-Se lo llevó Osilis...

El chupete desapareció como por arte de magia. Mamá y papá no lo encontraron por ningún lado. Y Catalina no lo pidió nunca más.

13/12/2007

Me encanta comer afuera

Mirá quién habla

Pasaron más de tres meses desde el último contacto. La verdad es que no tuve mucho tiempo para escribir. Es que por estos días no paro de aprender cosas nuevas. Y la compu la uso para ver videos de You Tube (sobre todo de Hi-5). Los cambios fueron muchos. Muchísimos.
Hoy, les aviso, cumplo 16 meses. En el último post, en septiembre, les conté que había dado mis primeros pasos. Ahora también corro, dibujo y juego con amiguitos (en la foto, con mi primo Felu). Además, mi vocabulario se amplió y soy capaz de sostener diálogos. Al menos respondo negativa y afirmativamente ante los cuestionarios de mamá y el gordo barbudo. También me despacho con monólogos en la versión infantil de esperanto, idioma que sólo entienden los chicos de todo el mundo. Algunas palabras, luego del arduo trabajo de semiólogos, fueron traducidas al castellano.

A continuación, les paso un adelanto del Pequeño Cata Ilustrado:
  • Mamá: mamá.
  • Papá: papá.
  • Ca-ta: yo.
  • Abu: abuelo materno y también abuela materna.
  • Titi: abuelo paterno.
  • Pepe: abuela paterna.
  • Toto: tía Pato.
  • Ana: tía Ana y Ana, la vecina de los abuelos maternos.
  • Abua: agua.
  • Am: hambre.
  • Abua am: quiero mamadera.
  • Pam: pan.
  • Guabuau: perro.
  • Acá (acompañado por el movimiento reiterado del dedo índice señalando un lugar): sentate acá.
  • Dada: Barney, el dinosaurio.
  • Acatá: aca está.
  • Odetá: dónde está.
  • Noooo: no
  • Mmmm: sí
  • Noquerio: no quiero.
  • Oké: okay.
  • Ete: por favor, poneme YA ese video de you tube.
  • Nnenne: nene y nena.
  • Nenesssssssssssss: nenees




Hasta la próxima...

04/09/2007

Paso a paso

Tras pasar el fin de semana en el exilio y volver locos a mis abuelos (Tito y Fran) y al gordo barbudo para que sean mis colaboradores a lo largo de prolongados y reiterados ensayos, debo informar en forma oficial que el lunes 3 de septiembre pasará a la historia como el día en que Catalina, la blogger, caminó sin depender de una ayuda externa. Más allá de la cara de terror que pone mi papá, estoy dispuesta a seguir avanzado. Todo será paso a paso, como decía el gran Mostaza Merlo. Para la próxima entrega les prometo el video que documente mis caminatas. Los dejo tengo que seguir practicando.